Somos un despacho de derecho inmobiliario en Bilbao con más de 25 años de práctica en los conflictos que rodean a un inmueble: contratos de arrendamiento complejos, traspasos, opciones de compra, pleitos con comunidades de propietarios, tanteos y retractos, disolución de proindivisos, cláusulas abusivas de hipoteca y subastas judiciales o notariales. El desahucio es nuestra especialidad, pero no es lo único que hacemos.
Lo esencial en 5 puntos
- Trabajamos el inmueble entero, no solo el desalojo: el contrato que lo regula, el pleito que lo bloquea y la deuda que genera.
- Litigamos y también redactamos y negociamos. Un arrendamiento de industria o una opción de compra mal firmados son la causa del pleito de dentro de tres años.
- Actuamos en Bilbao y toda Bizkaia, con cita previa.
- Lo primero es leer los papeles. No damos una respuesta cerrada por teléfono sobre un contrato que no hemos visto.
- Si tu asunto es un desahucio, tiene página propia: impago, precario, okupación y otros tipos.
Arrendamientos: más allá del alquiler de vivienda corriente
La mayoría de los problemas de arrendamiento nacen del contrato, no del inquilino. Elaboramos contratos de arrendamiento complejos, que es donde el modelo descargado de internet falla: rentas escalonadas, obras a cargo del arrendatario, garantías adicionales, causas de resolución expresas o destinos de uso limitados.
Trabajamos también el arrendamiento de industria, que no es un alquiler de local aunque se le parezca: lo que se cede es un negocio en funcionamiento con su actividad, y las reglas aplicables cambian. Junto a él van los traspasos y los arrendamientos con opción de compra, donde el precio, el plazo de ejercicio y el destino de las rentas ya pagadas tienen que quedar cerrados por escrito antes de firmar, no después.
Cuando el arrendamiento ya está roto y hay que recuperar el inmueble, la vía es el desahucio. Explicamos cada supuesto en su página, incluida la tramitación por la vía más ágil cuando el caso lo permite.
Compraventa, arras y subastas
Intervenimos en promesas de venta con arras penitenciales o penales, que es donde más se confunde la gente: no toda señal permite desistir, y no toda ruptura tiene la misma consecuencia económica. La respuesta está en la cláusula concreta que se firmó.
También asistimos en subastas judiciales o notariales, tanto a quien puja como a quien ve salir su inmueble a subasta, y en los tanteos y retractos, donde los plazos son cortos y perderlos deja sin acción a quien tenía derecho preferente.
Comunidades de propietarios y copropiedad
Llevamos pleitos con comunidades de propietarios por los dos lados: el propietario que impugna un acuerdo o reclama por daños, y la comunidad que necesita reclamar cuotas o ejecutar obras.
Aparte está la copropiedad. La disolución de proindivisos es uno de los asuntos más frecuentes en herencias y en rupturas de pareja, y por eso lo explicamos con detalle justo aquí debajo.
En esa misma línea trabajamos herencias con inmuebles de por medio y la inoficiosidad de donaciones, cuando una donación en vida ha vaciado la legítima de alguno de los herederos.
El piso heredado que nadie puede vender
Es la situación con la que más gente llega hasta aquí. Tres hermanos heredan la casa de los padres. Uno quiere venderla, otro quiere quedársela y el tercero prefiere no tocar nada. Nadie puede decidir solo, así que no se decide nada. Pasan los años, el piso se deteriora, los gastos siguen corriendo y la relación familiar se desgasta más que el inmueble.
Ocurre igual tras una ruptura de pareja cuando la vivienda quedó a nombre de los dos. El nombre técnico es proindiviso: varios titulares de un mismo inmueble, cada uno con su parte, ninguno con capacidad de imponer una salida al resto.
El punto que casi nadie sabe, y que cambia por completo la conversación, es este: ningún copropietario está obligado a permanecer en esa situación. No se depende de convencer a los demás. Cuando no hay acuerdo de venta, la disolución se puede pedir judicialmente.
Ahora bien, que se pueda demandar no significa que demandar sea lo primero. Antes de eso miramos las otras dos salidas, que suelen ser más rápidas y más baratas para todos: que uno compre las participaciones de los demás, si hay quien quiere quedarse y capacidad de pagarlas, o una venta pactada en la que el reparto se cierra por escrito antes de sacar el inmueble al mercado. La vía judicial es la salida cuando ninguna de esas dos prospera, no el punto de partida.
Lo decimos aunque signifique un asunto más pequeño para nosotros: un acuerdo cerrado en unos meses normalmente deja a todos en mejor posición que un procedimiento largo entre familiares. Cuando no hay acuerdo posible, entonces sí, se demanda, y se demanda bien.
Reclamaciones, agencias inmobiliarias y cláusulas abusivas
Asumimos la defensa en demandas civiles relativas a inmuebles, herencias y contratos y las reclamaciones de cantidad derivadas de ellos. También los problemas con agencias inmobiliarias: comisiones reclamadas por operaciones que no se cerraron, exclusivas discutidas o encargos incumplidos.
En materia bancaria y de consumo trabajamos cláusulas suelo y otras cláusulas abusivas de hipotecas, SWAPs, participaciones preferentes y los contratos de consumidores y usuarios, incluidos el desistimiento y la anulación. Y por debajo de todo lo anterior está la litigación civil, contenciosa y mercantil en general, que es el terreno donde acaban estos asuntos cuando no se resuelven antes.
Cómo trabajamos un asunto inmobiliario
El orden es siempre el mismo. Leemos la documentación: contrato, escritura, acta de la junta, correspondencia. Después te decimos qué acción cabe, qué probabilidad razonable tiene y qué va a costar, antes de que encargues nada. Solo entonces se decide si el asunto se negocia o se demanda. Muchos conflictos inmobiliarios se cierran mejor con una negociación bien planteada que con tres años de pleito, y lo decimos aunque nos convenga menos.
¿Cuánto cuesta un asunto inmobiliario?
No damos una cifra a ciegas, y preferimos decirlo antes que publicar un precio que luego no se sostenga con tu caso delante. Un proindiviso entre tres herederos, una reclamación a una agencia y la impugnación de un acuerdo de junta no se parecen en nada ni en trabajo ni en duración. Poner el mismo número a los tres sería cómodo para la web y falso para ti.
Lo que sí garantizamos es el orden: primero leemos la documentación, después te decimos qué acción cabe y qué probabilidad razonable tiene, y entonces te pasamos el presupuesto cerrado por escrito, antes de que encargues nada. Si en ese momento no te convence, no has contratado nada.
Dos cosas más que conviene saber de antemano, porque son las que suelen sorprender. Los derechos de procurador van aparte: es un profesional distinto del abogado y factura por su cuenta. Y si el asunto acaba en sentencia y hay que reclamar por vía forzosa, la ejecución es un procedimiento aparte, con su propio presupuesto.
Hay un supuesto en el que sí publicamos un importe concreto, pero es específico del desahucio por impago y solo aplica a dos situaciones muy determinadas. No lo trasladamos a esta página porque no cubriría un proindiviso ni unas arras, y dar a entender lo contrario sería engañarte.
Qué llevar a la primera cita
- El contrato, la escritura o el acuerdo de la junta que origina el problema.
- La correspondencia con la otra parte, incluidos correos y mensajes.
- Justificantes de pagos, señales o cuotas.
- Cualquier requerimiento, burofax o demanda que ya hayas recibido, con su fecha.
Si te ha llegado algo con plazo, dilo al pedir la cita. En tanteos, retractos y contestaciones a demanda los días cuentan.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace exactamente un abogado inmobiliario?
Se ocupa de los conflictos y los contratos que giran alrededor de un inmueble: arrendamientos, compraventas y sus arras, traspasos, comunidades de propietarios, copropiedades que hay que disolver, subastas, herencias con inmuebles dentro y reclamaciones de cantidad ligadas a todo lo anterior.
¿Solo lleváis desahucios?
El desahucio es nuestra especialidad, pero el despacho trabaja el derecho inmobiliario y civil completo: contratos de arrendamiento complejos, arrendamientos de industria, traspasos, opciones de compra, pleitos con comunidades de propietarios, tanteos y retractos, proindivisos, cláusulas abusivas de hipoteca y subastas judiciales o notariales.
Somos varios hermanos dueños de un piso heredado y no nos ponemos de acuerdo. ¿Qué se puede hacer?
Es un proindiviso. Ningún copropietario está obligado a permanecer en la comunidad, y cuando no hay acuerdo de venta se puede pedir judicialmente la disolución. Antes de demandar estudiamos si una negociación o una compra de participaciones sale mejor para todos.
He firmado unas arras y la otra parte se echa atrás. ¿Pierdo la señal?
Depende de qué arras se firmaron. No es lo mismo una promesa de venta con arras penitenciales, que permiten desistir asumiendo una consecuencia pactada, que unas arras penales. Lo primero es leer el contrato, y por eso no damos una respuesta cerrada sin verlo.
¿Lleváis asuntos contra la comunidad de propietarios o contra la agencia inmobiliaria?
Sí. Los pleitos con comunidades de propietarios y los problemas con agencias inmobiliarias son dos de las materias que tramitamos de forma habitual, tanto en defensa como en reclamación.
¿Atendéis fuera de Bilbao?
Trabajamos en Bilbao y en toda Bizkaia. La atención es con cita previa.
Consúltanos tu caso
Cuéntanos qué inmueble es, qué papel tienes en el asunto y qué documento lo origina. Con eso te decimos si hay caso y por dónde se ataca.